Miami prohíbe la venta de perros y gatos en tiendas que no provengan de criaderos locales regulados y/o refugios.

Por : Teresa de León 

Con vistas a poner fin a la producción masiva e inhumana de animales, la ciudad de Miami aprobó el pasado 27 de julio una resolución que prohíbe la venta de perros y gatos que son criados en fábricas de cachorros, en ingles las llamadas “Puppy Mills”.

El comisionado Ken Russell, patrocinador de la legislación dijo “Hay toda una industria detrás de las ventas de animales” “La producción masiva de animales como un negocio, es algo muy cruel”. Las tiendas que compran de estos suplidores no solo apoyan el maltrato al animal sino también te lo ofrecen como un animal saludable, cuando el pobre cachorro se crio en un ambiente deplorable, sepan que el cachorro vio padres maltratados que sicológicamente no están bien, separan al cachorro de la madre a muy temprana edad para prepararlo.

Russell comentó que además de esta práctica dañina y cruel de producción, el condado está sacrificando miles de animales todos los años por falta de padres adoptivos, y quieren motivar a la adopción de animales de nuestros refugios.

La ley se enfoca en las tiendas de ventas de mascotas, queremos proteger los derechos de las tiendas y permitirles trabajar pero bajo estas nuevas regulaciones.- manifestó Russell. Para continuar operando, trabajarán con algunos refugios locales de animales, y deben proveer un “certificado de origen” para cada animal que diga el origen del cachorro, el cual deberá estar visible en la tienda a menos de tres pies de distancia de la jaula donde se encuentre la mascota, y una copia deberá entregarse a quien compre el animal. Las tiendas de mascota tienen 30 días para cumplir con la regulación.

Los clientes interesados en razas específicas pueden comprar las mascotas en criadores regulados por el condado de Miami-Dade. Esta regulación no implica a los criadores aficionados, para ese tipo de criadores existen ciertas normas, como la cantidad de cachorros que pueden tener, ellos podrán seguir operando bajo la nueva ordenanza siempre y cuando las crías nazcan “en un entorno seguro”, dijo Russell.

 Tampoco afectará a los refugios de animales o a las organizaciones sin fines de lucro de rescate de animales.

La ordenanza, que ha estado esperando sobre la mesa de la comisión desde noviembre del año pasado, dice que la Ciudad ha hecho las gestiones necesarias con los negocios minoristas existentes que venden perros y gatos y que estos ya tienen los permisos y licencias al día.

Poco a poco estamos llegando a tener una comunidad mejor y justa para con sus animales.

Teresa de León /  786.444.6275 /  info@dogknowlogy.com