El presidente Trump necesitó 105 días para su propuesta de eliminar Obamacare

105 días le costó al presidente Trump obtener un ligero triunfo en una de sus promesas de campaña, eliminar Obamacare y sustituirlo por el  proyecto de ley, conocido como la Ley Estadounidense de Cuidado de Salud (AHCA, en inglés).

La victoria de hoy en la Cámara Baja -donde todos los demócratas votaron en contra junto a 20 republicanos se puede considerar una victoria simbólica más que real para Trump porque realmente fueron muy pocos los   votos que consiguió entre su propia bancada. Sumaron 217 votos, uno más del mínimo requerido para avanzar la legislación, y aprobar el texto que ahora pasa a manos del Senado, donde será sometido a numerosas modificaciones que comenzaran a discutir  en junio.

En la Cámara Alta existe mucha oposición incluso entre republicanos a los términos aprobados por la Cámara Baja, con seguridad, se harán modificaciones que tendrán que ser armonizadas con posterioridad en una conferencia con la Cámara de Representantes, de donde saldrá con nuevos cambios.

El texto final tendrá que ser sometido nuevamente ante ambas Cámaras y es muy probable que muchos de los legisladores que ahora se están sumando terminen no apoyándola al final por lo que en el mejor de los casos, la reforma se aprobaría en septiembre y si logra ser aprobada serán solo unos cambios más bien cosméticos.

¿Cuáles son los principales apuntes a tener en cuenta?

1.- Deroga disposiciones básicas del “Obamacare”, incluyendo sus subsidios para ayudar a las personas a obtener cobertura, la expansión de Medicaid -un programa para las personas con bajos recursos- y las obligaciones para expandir los seguros médicos. Las aseguradoras podían negar el cubrimiento a una persona con preexistencias o cobrarles un excedente que no tiene límites.

2.- Para compensar, se incorporó un fondo de 138 billones de dólares que serviría para subsidiar durante algunos años las pólizas ofrecidas a estas personas.

3.- 24 millones de personas pueden perder su cobertura médica en los próximos diez años.

4.- Cada estado pueda salirse de este esquema y devolver a las aseguradoras, en estos estados, el derecho a cobrarle más a las personas con preexistencias.

5.- Se establecerá  un esquema de incentivos para que la gente se asegure. Entre ellos poder deducir de los impuestos un porcentaje del costo del seguro y un sobrecosto del 30 por ciento para las personas que interrumpan su cubrimiento y luego quieran obtenerlo nuevamente.

6.- Un estudio de la Oficina del Congreso para el Presupuesto (CBO) había calculado hace seis semanas que le ahorraría al país más de 300.000 millones de dólares en 10 años pero dejaría sin cobertura médica a unas 24 millones de personas.

Al respecto hace unos días atrás el expresidente Obama reconoció refiriéndose al Obamacare que queda trabajo por hacer para reducir los costos de la atención médica, mejorar la calidad y ayudar a los estadounidenses que todavía no tienen un seguro, pero considera que los cambios deben hacerse sobre la ley existente. El punto de partida debería ser que cualquier cambio hará que nuestro sistema de salud sea mejor, no peor para los estadounidenses que trabajan duro. Esa siempre debería ser nuestra prioridad.

LA REDACCION