3ra edad Memoria

La memoria además de acumular recuerdos gratos y no tan gratos facilita el lado práctico de la vida. Recordar cómo llegar de tu casa al supermercado o como realizar las tareas cotidianas y que te permitan hacerte cargo de tus necesidades y las de las personas que amas es algo bien preciado en la 3era edad y a la vez su perdida es uno de los temores más comunes de las personas a medida que envejecen.

Los problemas de memoria se pueden deber a causas psicológicas que es lo más frecuente, a causas orgánicas o biológicas y en tercer lugar, a causas tanto biológicas como orgánicas.

Se puede decir que lo más grave es cuando la memoria está afectada por una causa orgánica. Es más complicado para la rehabilitación y siempre se tiene que diagnosticar por parte de un neurólogo. Las más comunes son menopausia, las mujeres en esta etapa, tienen muchos cambios hormonales, la Quimioterapia, los pacientes que padecen cáncer y son sometidos a este tratamiento, experimentan pérdida de memoria transitoria, por la combinación de factores como la enfermedad y el estrés. La Fatiga crónica, las personas pierden la memoria a corto plazo por el cansancio crónico, y puede ir acompañado de dolor de garganta, inflamación de ganglios linfáticos, dolor muscular, de cabeza y articulaciones y la Mala alimentación, deficiencia de vitaminas B1 y B12 afectan la memoria, se debe incluir en la dieta proteínas y grasas de alta calidad, para que tu cerebro funcione correctamente.  Tambien el estrés , si lo reduces a través de métodos alternativos como la meditación, respiración profunda, yoga y masajes, reducirás el cansancio

No hay manera de evitar el hecho de que nuestra capacidad de recordar cambia con la edad y muchos de estos cambios son signos de envejecimiento normal, no demencia.

Sin embargo, ahora es un buen momento para comprometerte con mejorar tu cerebro y protegerlo del deterioro tanto como sea posible. Desafíalo continuamente con nuevas tareas, lo que los expertos llaman reserva cognitiva—un reflejo de la capacidad del cerebro para resistir daños causados por enfermedad o lesión. Mantenerse mentalmente activo y aprender nuevas habilidades son buenas maneras de hacer esto. El ejercicio resulta ser una de las mejores recetas para mantener no sólo un cuerpo sano, sino también un cerebro sano y una mejor capacidad de memoria. Trata de mantener alerta tu cerebro pero sin saturarlo, ya que puede ser contraproducente para él tener que organizar muchas cosas a la vez, por lo que decide apagarse por un momento.