Cuando tu perro muere…En homenaje a una amistad eterna, AMIGO JACK

Uno de los dolores más terribles que sentiremos al perder nuestra mascota, no se centrará solamente en el día específico de la muerte, ni toda la ceremonia del entierro, si la hay, lo más amargo llegará luego, cuando en los días siguientes sintamos que nuestra mascota ya no está…  

 

¿Por qué es tan complicado superar el duelo por un perro?

Es la muerte de un ser querido, parte de nuestra familia, parte de la manada…ha vivido con nosotros durante 16 años, hemos confiado en que con su amor nos reconfortaría siempre.

 

El duelo a nuestra mascota” es real (aunque otros opinen diferente)

Uriel Leiferman (Coach de vida) nos explica: “El periodo de duelo es diferente para cada persona, por supuesto, pero abrimos a nuestra familia y amigos nos podrá ayudar a procesar lo que está pasando y a hacer las paces con nosotros mismos”. Hay cinco fases en un duelo: no necesariamente ordenadas, pueden ser caótico, repleto de altibajos y de reacciones inesperadas.

 

Negación: No podemos creer que nuestra mascota este tan enferma o muerta. Algunas mueren por la edad. Otras a consecuencia de un accidente. O se enferman y están sufriendo aun cuando el veterinario hace todo lo posible.

La ira: Nos sentimos traicionados/as por la vida, porque nuestro perro se ha ido y comúnmente se ataca a otros miembros de la familia no vemos empatía; al veterinario por no salvarla. En muchos de nosotros es un sentimiento altamente conflictivo, por tomar parte en la muerte de quien tanto amamos.

Negociación: Es la etapa en que se nos ocurren cosas como “Si gastamos mucho dinero en la medicina, nuestro perro no va a morir” O “si nos concentramos en trabajar, no vamos a sentir el dolor” es como buscando un escape a una situación que es inevitable.

Depresión: Es el periodo de profunda tristeza, y de una sensación de profunda dejadez La pérdida nos causa un dolor tan indescriptible que muchos lo reviviremos por años y años. la impotencia de sentir que tu mascota se ha ido es abismal.

Aceptación: Se trata de aceptar la realidad de que nuestra mascota ha muerto. Dependerá de si uno es creyente o no, algún tipo de “más allá”, pero un proceso de duelo siempre será personal e intransferible, no hay un “periodo lógico” tras el cual ya debemos sentirnos mejor y tenemos que haberlo superado. Sentirnos mejor unos días y de pronto volver a tener un bajón ¡es normal! Es importante reconocer nuestros sentimientos y permitirnos llorar Y no, en ningún caso hay que sentir culpabilidad por estar triste. Y si aunque nuestros familiares o amigos nos brinden el consuelo, aun necesitamos mayor apoyo, hay que buscarlo, nos ayudan a entender y afrontar esa temida situación.

Segundo martes de junio, el dia mundial de mascotas fallecidas.