Rafa y París, Paris y Rafa

Con más o con menos pelo, dejándose la barba o afeitado, con camiseta sin mangas o con ellas, con 3 cm más de bíceps o sin ellos, con 19 años o con 32. Todo cambia y al mismo tiempo todo sigue igual.

 

Rafael Nadal ha hecho historia al convertirse en el primer tenista masculino en ganar 11 ediciones de un mismo Grand Slam. Simplemente es un idilio lo que tiene el español con Roland Garros y la capital francesa. A estas alturas bien podrían estar considerando los organizadores galos cambiarle el nombre al segundo torneo mayor del año en el tenis y por qué no ponerle el del Mallorquin.

 

Tal vez esa suposición suene un poco exagerada, pero bien merecido se lo tendría. Sus números en París son de enmarcarse. Desde que debutó en el 2005 ha jugado 88 partidos, ganando 86 de ellos. Ha ganado el 91% de los sets que ha disputado. Y se ha coronado campeón sin perder un solo set en 3 ocasiones.

 

No hay evento deportivo de nivel “top” en el mundo en el que las apuestas se encuentren tan desniveladas. Cuando se sabe que Rafa participara en la competencia y a medida que van pasando las rondas y va encontrando un nivel tan alto sin lugar a dudas los juegos van careciendo de sorpresa en el resultado.

 

Tampoco es casualidad creo yo que al que en mi parecer es el mejor tenista de este siglo, Federer, cuando ha llegado la primavera en los últimos dos años haya preferido pasarla en casa que en París.

 

¿Será que como bien argumenta a su edad ya necesita más descanso? ¿Será que las hojas en esa época del año se caen menos en Basilea que en París? O será simplemente que sí se sabe que cuando Rafa pisa suelo francés la derrota está predeterminada para sus adversarios también es humano no querer comprobarlo.