Conoce la raza “Mastín Napolitano”

Conoce la raza “Mastín Napolitano

El Mastín Napolitano es una de las razas más grande de perros, pesa entre 120 a 200 lbs., mide de dos pies a dos pies y siete pulgadas de altura. Su cabeza es maciza con un poderoso hocico. Los prominentes pliegues en su piel forman una gran papada que llega hasta la mitad del cuello; tiene orejas amputadas y un cuerpo rectangular poderoso sostenido sobre unas patas anchas.

 

Este majestuoso perro es descendiente del antiguo Moloso Romano, era el perro preferido de los césares y casi desapareció con la caída del Imperio. Por su descomunal fuerza, se uso para combatir en los circos contra gladiadores y fieras, además sirvió como bestia de carga, pero también, y esto es de suma importancia, acompaño como guardaespaldas custodiando y protegiendo el hogar. Este es el rasgo más característico que ha permanecido en esta raza.

 

Contradictoriamente a la apariencia, su naturaleza no es de un perro agresivo, ni propenso a morder sin una buena razón, sólo ataca por jerarquía o cuando se le provoca. Aunque a algunos les causa temor por su hipotética fiereza, a otros les puede provocar ternura. En realidad este noble ser es tranquilo, estable, leal y nada peligroso para su familia, ni sus conocidos. Además de ser muy paciente y dócil con los niños, es un gran amante de su manada y disfruta mucho de la compañía.

 

Este perro es receptivo al adiestramiento, pero hay que considerar que es dominante, obstinado, terco, y muy cauteloso con los extraños. La clave para evitar que adquiera malos hábitos es el entrenamiento y sociabilización a temprana edad, cuando el cachorro es todavía muy manejable y sumiso.

 

Debemos progresivamente acostumbrarlo a diferentes personas, lugares y circunstancias con el fin de que mantenga un comportamiento apropiado. Muchos propietarios temen que la sociabilización disminuya su instinto como perro guardián, pero este rasgo ha sido fijado en el ADN de esta raza por siglos y no se modificara tan fácilmente.

 

El entrenamiento para esta raza consiste en mantenerse consecuente con nuestros actos e instrucciones, poner límites y normas de comportamiento, y asegurarse de que sean siempre firmes e iguales. Necesitara estabilidad para saber a qué atenerse.

 

Es fundamental que el dueño de un Napolitano nunca olvide los instintos naturales, fuertes y primitivos de su perro. tiene siempre que estar alerta acerca de los pensamientos y de la conducta de su perro y sumar a esto una disciplina coherente y responsable, sin olvidar que sus reacciones son impredecibles.