EL INGENIO Y LA CREATIVIDAD A DISPOSICIÓN DE LA SOCIEDAD

La historia cuenta que una vez existió una mente que se arriesgó a tomar un sorbo de lo que muchos, en aquel entonces, no conocían a profundidad: el ingenio. Digna facultad de quienes gozan de un beneficio “divino”, porque aunque cueste admitirlo, no todos somos igual de ingeniosos a los demás. El ingenio tiene como padre a la creatividad y como madre a la curiosidad.

Es entonces cuando definimos como avance tecnológico a todo aquel dispositivo o artilugio que suple, reemplaza o supera las necesidades del ser humano en un entorno determinado. La facilidad para enfrentar una situación es lo que determina, de cierto modo, si el invento es lo suficientemente importante para prevalecer y mantener su función durante el pasar de los años.

De igual manera, en pleno vanguardismo tecnológico, identificamos varias máquinas que brindan un beneficio o privilegio a sus portadores. Los pulmones artificiales que salvaron vidas en España en el 2017, son un claro ejemplo de lo anteriormente mencionado. En principio, un sistema de oxigenación por membrana extracorpórea brinda la posibilidad de reemplazar temporalmente la función del pulmón en pacientes con penuria respiratoria o que están a la espera de un trasplante. Inclusive, aunque parezca poco, la mortalidad de los pacientes tratados por insuficiencias respiratorias era de un 80%. Ahora, con la nueva tecnología de los “pulmones artificiales” esa mortalidad puede reducirse hasta en un 50%. Siendo un poco más específicos, de 5 pacientes tratados, la supervivencia ha sido superior al 60%.

Cada persona que está a nuestro alrededor posee una máquina con un poder absurdo en su cabeza. No es fácil aprender a controlar tal poder y hay quienes nunca llegan a explotar ni la mitad de sus capacidades. Sin embargo, hay quienes van un paso más allá y estimulan continuamente la máquina más potente, ágil y eficiente que ha existido en toda la historia de la humanidad: el cerebro.

En nuestras manos está el impactar positivamente la vida de quienes nos rodean o de una u otra manera perjudicarlos. Finalmente, como alguna vez dijo el filósofo, matemático y físico, Tales de Mileto, la esperanza es el único bien en común a todos los hombres; los que todo lo han perdido, la poseen aún… y en este caso, aplica de igual manera a la capacidad de ayudar.