Envejecer dignamente

¿Qué significa envejecer con dignidad?
Así como envejecer es inevitable, madurar es indispensable para llevar con dignidad los años que cargamos. Las nuevas generaciones pueden justificar su temor a la edad en su inexperiencia, nosotros, los que ya superamos esas etapas, debemos enaltecer ese momento de nuestras vidas.
Pensemos en esto:
Asumir nuestra edad. No pretendas comportarte como un joven imberbe, porque no sólo no te queda, sino que te resta atractivo. La experiencia es parte del encanto de la edad.
Estar orgulloso de quién eres. Cada pliegue, cicatriz o surco de nuestra piel nos la hemos ganado, guarda no sólo una lección aprendida, sino un momento de nuestras vidas. Por supuesto que se vale cuidar nuestro aspecto, pero una cosa es preservar lo que somos y otra muy distinta querer convertirnos en alguien más.Cuidar de nosotros mismos. Nadie ha dicho que envejecer con dignidad es doblar los brazos y conformarnos con deteriorarnos porque así ha de ser.
1. Hacer ejercicio, tomar agua, evitar ingerir bebidas alcohólicas, evitar fumar, incluir en la dieta nutrimental verduras y frutas especialmente.
2. En el orden psicológico: leer, mantenerse al día (avances tecnológicos, noticias), reír mucho, convivir con personas de todas las edades, con tus seres queridos, no guardar rencores ni resentimientos, cultivar una autoestima sana, evitar el estrés.
3. Del orden espiritual: Tener conciencia de envejecer es una manifestación de la conciencia de la contingencia humana; muchos quieren acallar esta conciencia: maquillándose en exceso, usando ropa inapropiada, sometiéndose a cirugías estética, detrás de las inyecciones de botox, de la liposucción, de los injertos de cabello, tienen olvidada al alma, vieja, empolvada, sin darse cuenta de que lo más importante es mantener joven el espíritu.
Ser útiles. Procura hacer uso de todos tus conocimientos para beneficio de quienes no cuentan con la misma información. Nobleza, decoro y excelencia son también sinónimos de dignidad.
Agradecer la vida que tenemos. Deja de casarte con el pasado, de pensar que el ayer es mejor que el presente, porque mientras haya vida vale la pena vivirla. Ponte metas, aprovecha cada instante. “Esto no se acaba hasta que se acaba”.