Como evitar la moderdura de los perros

Por : Teresa de León

Acercar los niños a los animales sin duda tiene muchas ventajas, pero también existen ciertos riesgos. La mayoría de niños y niñas no piensan que un perro cariñoso y juguetón les pueda hacer daño, pero las estadísticas de Estados Unidos, nos demuestran que ocurren 4,7 millones de mordeduras de perro cada año, y más de la mitad de los que las padecen no llegan a los 14 años de edad.

Todas las razas de perros pueden morder. Aunque un perro sea pequeño y parezca amigable no significa que no pueda mordernos.

A pesar que creamos conocer a un perro muy bien, es indispensable supervisar siempre que nuestros hijos estén con una mascota ajena. Para evitar al máximo mordeduras, es importante enseñar a los niños y niñas estas normas de seguridad:

  • Pregunte siempre al dueño si se puede o no acariciar o tocar el perro.
  • Cuando lo acaricien, háganlo con los dedos juntos y acérquense con lentitud.
  • No molesten al perro y si mira para el lado opuesto de uno o nos está evitando.
  • No acercarse ni alejarse de un perro que esté corriendo.
  • Si se acerca un perro desconocido, conserven la calma, no lo miren directamente a los ojos, ni salgan corriendo.
  • No tratemos de detener ni separar a los animales cuando estén luchando.
  • No permita que su niño juegue de manera agresiva con un perro, juegos como: tira y afloja
  • Nunca moleste o fastidie a un perro que está durmiendo, comiendo o cuidando a sus cachorros. Los perros en estas circunstancias suelen reaccionar de forma agresiva, incluso con una persona que ellos conocen.
  • Si un perro se comporta de manera amenazante, si gruñe o ladra, mantenga la calma, evitemos contacto visual con el perro y  que retroceda lentamente hasta que el perro pierda interés y se vaya.
  • Si un perro se vuelca sobre nosotros o nuestro niño y nos tumba, enrosquémonos en una posición de ovillo y protejámonos los ojos y la cara con las manos y los puños.
  • No fastidiar a un perro ni estirarles las orejas o la cola.
  • No molestar a un perro mientras está comiendo, durmiendo o cuidando de sus crías.
  • No sacarle nunca un juguete o un hueso a un perro, ni jugar a pelearse con él.
  • No acorralar nunca a un perro contra una esquina.

Si ya tenemos a un perro, asegurémonos de que lleve al día su programa de vacunaciones y de llevarlo al veterinario regularmente. Consideremos la posibilidad de inscribir al perro en un centro o escuela de adiestramiento para favorecer su sociabilidad y su obediencia, lo que reducirá considerablemente las probabilidades de que muerda a alguien.

Teresa de Leon / 786/444/6275 / info@dogknowlogy.com