LA TECNOLOGÍA EN EL TIEMPO DEL CORONAVIRUS

Por : Victor Bergamino

Para nadie es un secreto afirmar que estamos viviendo uno de los momentos más tensos e irreales en la historia de la humanidad. Las noticias datan de un espectáculo hollywoodense en el que se habla de una infección cuya mutación molecular aún no se tiene clara cómo se dio, pero que cada día que pasa, como todo virus, se expande exponencialmente.

En estos momentos, cada país alrededor del mundo ha dispuesto estrictas medidas para contrarrestar cualquier posible contagio de Coronavirus. Si bien el personal humano está haciendo lo que está en sus manos, debe apoyarse en la tecnología, ya que este suceso ha incentivado sustancialmente la imaginación del personal sanitario y demás entes representativos para sublevar el foco de infectados.

Es entonces cuando los robots, los drones, aplicaciones digitales y demás disposiciones tecnológicas cobran su respectivo protagonismo. Ahora bien, sabemos que por motivos de seguridad en salubridad e higiene, debemos evitar el contacto directo con cualquier sospechoso de poseer el coronavirus. Es por eso que en China, los drones se han encargado de pulverizar y desinfectar las calles. Junto con el apoyo de DJI, el mayor productor de drones del sector, se han incorporado sistemas de aspersión para lograr el objetivo anteriormente mencionado. Claramente esto demuestra la mera necesidad de no poner en peligro la vida e integridad del personal de limpieza y poder así optimizar cada uno de los recursos con los que se dispone.

De igual manera, en lo que respecta a envíos de diferentes productos, FedEx dispuso a Roxo y Amazon a Scout, que sustentan la mitigación del contacto directo entre humanos. En China, por ejemplo, Keenon Robotics dispuso de una máquina de comportamiento semiautomático (controlado por un operario), cuya función radica en el transporte de medicinas y alimentos a personas en zonas de aislamiento.

Continuando con la obligación de mantener a salvo a cualquier ciudadano del mundo, los robots siguen siendo una solución infalible. Por ejemplo, en el país más poblado del mundo (China), se activaron robots equipados con cámaras de alta resolución y termómetros que son capaces de escanear simultáneamente la temperatura de hasta 10 personas en un radio de cinco metros. El robot, al detectar cualquier actividad sospechosa o la ausencia de mascarilla, envían una alerta directa a las autoridades. Entretanto, mientras se contrastan los resultados, los cuales llegan a un centro de control que permite conocer la situación en tiempo real, la cifra continúa ascendiendo y es evidente que necesitamos una solución lo más pronto posible.

Finalmente, no sabemos qué pueda pasar con el titán al que nos estamos viendo enfrentados. Somos conscientes que cada recurso que dispone la humanidad, debe ser explotado en su totalidad confiando en que en unos años, recordaremos esta fase como un suceso más en la historia de la humanidad y nada más.

Victor Bergamino / victorbergamino1@gmail.com / Digital Marketing Acc Executive