Tiempos mejores

Por : Mariana Carles

Antes de la cuarentena, reconozco que vivía una vida bastante solitaria. Sin esposo, ni novio, ni hijos que cuidar, mis días transcurrían más o menos iguales a los de ahora, sin mucho contacto humano, sino solo cuando se me ocurría ir al gimnasio, al supermercado o si me dignaba a visitar a mi madre o alguna amiga cercana.

Inclusive, podia pasar semanas  sin hablar ni ver persona alguna. Sin embargo,cuando la pandemia comenzó,  empecé a reconocer algo distinto en mi. Mi creatividad era nula, no tenía ganas de escribir, ni de hacer ejercicios, hasta el hambre se me había quitado. Solo me provocaba estar acostada viendo películas o series que me hicieran pensar en una realidad distinta a la quincena en centenas que me quedaba en la cuenta corriente, y mi perfil de desempleada.

Antes de entrar en pánico, y entre tanta desolación y malas noticias, preferí aislar la mente hasta conseguir algo que me conectara con la prosperidad, Ya sabía yo que echándome a llorar no bajaría el número de muertos, ni aceleraría la salida de la vacuna.

De forma natural y sin quererlo me vi atraída por el canto de mantras que me sugirió @michellebadillooficial, también por el Feng Shui junto a @fengshuitips88 y los números sagrados de @viajesdenacho. Comencé a ponerlos en práctica, sin mayor expectativa que la calma que podía sentir, y oh sorpresa cuando empecé a ver los resultados. Había activado la esquina de la prosperidad y el dinero en mi casa, colocando los objetos que me recomendaba la práctica china, y no he parado de recibir ofertas de trabajo y de recibir dinero de fuentes inesperadas, incluso de mi inquilino, quien no sólo no ha dejado de pagar a tiempo sino que me renovó por algunos meses más. Luego, comencé a recitar el 444 para la salud, lo que me ha convertido en una fuente inagotable de energía y buen vivir, y también el número sagrado para encontrar pareja. Porque quién sabe, verdad? Si haciendo la fila para entrar a supermercado… 

Finalmente, apenas me levanto, pongo mi cuenta de YouTube de Snatam Kaur y hago el mantra RaMaDaSa que me conecta con el amor y la paz. Suelen recomendarte que lo recites en voz alta y en plan de meditación, sin embargo yo también lo hago mientras me preparo el café, arreglo la cama y organizo mi día de la forma más óptima posible para no dejarme llevar por la tristeza o la preocupación. Al final del cuento, cada quien elige cómo pasar sus días , si desde la preocupación o desde el optimismo. Yo aposté al optimismo, a la alegría y a la certeza de que vendrán tiempos mejores, y si no vienen, entonces voy y me los organizo yo!

Happyando con Mariana Carles / carlesmariana@gmail.com