La Copa Medio Llena, Maridaje, puro atrevimiento

Por : Cynthia Paredes

Vino tinto para las carnes y vino blanco para comer pescados. Esa es una de las primeras ideas que se nos viene a la mente cuando pensamos en maridar nuestros platos

¿Pero es así de sencillo? ¿Ese es el único dato que debemos manejar a la hora de buscar la sintonía perfecta de nuestras comidas favoritas con un vino?

La verdad es que la premisa suena bastante simple, pero llevado a la práctica no lo es tanto. Y es que justamente las variedades de uvas, bodegas y vinos, países, además de si tienen por ejemplo paso por barrica o no, es lo que vuelve algo bastante interesante y entretenida esta alianza o matrimonio gastronómico entre el vino y las diversas comidas.

Lo primero que se debe señalar es que cuando hablamos de maridaje nos referimos a la maravillosa combinación entre platos y vinos con un objetivo común: resaltar y destacar las cualidades organolépticas de ambos productos, de manera armoniosa, donde su relación no debe “tapar”, ni opacar sus características, sino que debemos lograr percibir o identificar lo mejor de cada uno.

Y es justamente que en busca de esta unión o combinación que existe la propuesta de fórmulas o guías prácticas para lograr una mejor “asociatividad” o relación de amor entre un plato y un vino, como: El Maridaje por acuerdo, El maridaje por Contraposición, Vinos y Carnes Rojas, Vinos y Pescados, Vinos y Carnes Blancas, Vinos Rosados, Vinos y comidas Picantes, Vinos y Dulces, Vino y Salinidad y los maridajes imposibles.

El problema se me produce, donde como muchos saben, Chile es justamente conocido a nivel mundial por sus extraordinarios vinos, donde tenemos una geografía tan bendecida que contamos con una variedad de valles que me ponen difícil la tarea de tener un solo vino que me gusta beber  a solas, por eso tengo varios favoritos jajaja.

Puede que a alguien le resulte esta aproximación al maridaje algo confusa, pero no se preocupen, que suele suceder al comienzo, pero poco a poco va resultando más entusiasmante y envolvente. Además, y para dejar temas para una nueva edición, es bueno que sepan que muchas viñas entregan en sus etiquetas y junto a sus notas de catas una recomendación de maridaje, lo que también resulta de mucho apoyo en ocasiones.

Me despido y espero que les haya gustado esta aproximación al mundo del vino y el maridaje, de lo cual espero seguir aportando desde Chile.

En lo personal, la regla de oro que me fascina es la que dice: Elige un vino que te guste beber solo.

Si el vino tiene la suficiente personalidad para proporcionarte placer por sí mismo, entonces solo te queda descubrir cómo puede combinar con tus platos favoritos.

Cynthia Paredes

Periodista/ Directora Turismo enológico

@turismoenologico