DEBATES COMO PERROS Y GATOS.

Por : Teresa de Leon

¡HAY POR FAVOR! Vamos a ver como ellos realmente pueden manejar y coexistir con sus diferencias.

Un buen debate comienza con el respeto y el control de sí mismo, lo fundamental en la coexistencia es lograr que estas dos especies que son diferentes se acepten. Hay ciertas situaciones que pueden influir negativamente en esa relación, pero tú puedes intervenir en muchas de ellas. Solo necesitas saber cómo aplicar ciertas pautas para hacer que se acepten considerando estos factores determinantes:

1.- El grado de socialización que hayan tenido con animales a temprana edad (entre 2 y 12 semanas de vida) influenciará a la adaptación y tolerancia para una mejor convivencia. Además sus conductas posteriores dependen de las experiencias previas ya sean positivas o negativas a lo largo de su vida.

2.- Las necesidades cubiertas de cada uno.  Es imprescindible, el gato necesita lugares seguros alrededor de la casa, espacios protegidos solo para el, donde pueda trepar sin que lo alcance el perro, instala repisas verticales en alto para que lo pueda observar a distancia o cruzar el cuarto sin tocar el piso, arriba de un refrigerador, la caja de arena para gatos puede estar en alto también. Dales zonas para descanso y comida para cada uno; tanto los perros como los gatos son territoriales. Así de a pocos podrán relacionarse y adaptarse sintiendo equilibrados en su entorno seguro.

3.- Edad, temperamento y compatibilidad. Los jóvenes tienen la energía y curiosidad que el viejo carece. Un perro mayor o uno tímido no disfruta de un cachorro muy activo. Debes tomar en cuenta la personalidad y los niveles de energía de la raza; si el perro es territorial y agresivo no va con uno juguetón. Todos los animales, al igual que nosotros, tienen un temperamento que influirá en su forma de relacionarse.

4.- Desensibilización. , Como ellos aman la comida con ejercicios los llevaras a amarse. Usa una correa, una jaula o detrás de una puerta cerrada y aliméntalos relativamente cerca, aunque no se vean se olerán asociando el olor del otro como algo bueno; hazlo por varias semanas. Permíteles verse de a pocos hasta que coman juntos básicamente  ignorándose, para finalmente remover la reja o puerta del todo. Por seguridad mantenle la correa del perro atada a algún mueble, puerta o algo por un tiempo. Después de lograrlo sepáralos y dales de comer bajo un horario fijo (no libremente), cada uno en su zona nunca asumas que tu perro no es un protector de alimentos o de recursos; el gato puede comer en alto sobre la mesa.

5.-Ejercita su mente y su cuerpo, ejercitamos al perro solo 20% de lo que deberíamos, es importante enséñale comandos básicos de siéntate, échate y quédate, le ayudara con el control de sí mismo. El instinto de cacería es más fuerte en perros que gatos, ellos correrán tras un animal pequeño, esto le da miedo al gato. Usamos obediencia para controlar impulsos y poner parámetros, se trata de no practicarlo ni con juguetes, para que el perro entienda que cazar es un comportamiento inaceptable. Pero esa energía la tiene que descargar tras caminatas mezcladas con estimulación y ejercicios de grupo controlados, trucos intensivos.

6.- Mantén la calma en todo momento tu puedes. Utiliza tonos de voz tranquilos y ofréceles refuerzos positivos, caricias y premios a los dos cada vez que se acerquen y muestren aceptación. No los corrijas porque asociaran mal al otro animal, solo aléjalos sin emoción. No fuerces las interacciones entre ellos, deja que sigan su ritmo y puedan conocerse de forma calmada. Como ayuda extra puedes usar calmantes al principio. Ofrécele distracciones a tu perro (juguetes, comida, caricias…) para que tenga otros focos de atención distintos al gato.

Espero te sirvan estos consejos para mantener la paz que tanta falta nos hace.

Teresa de Leon / info@dogknowlogy.com /786.444.6275