Dos leyendas de antaño, ahora en Otoño.

Por : Jose Javier Padron

El segundo domingo de octubre fue un día histórico para el tenis y el baloncesto. Se agregaron dos nombres al liderato de Grand Slams y Anillos ganados respectivamente en estos deportes. Rafael Nadal igualo a Roger Federer con 20 Torneos grandes ganados y Los ángeles Lakers hicieron lo propio con los Boston Celtics como las franquicias más ganadoras en la historia de la NBA.    17 títulos para cada uno.

Inmediatamente con estos hitos saltan dos nombres propios a escena. Uno, el del español, lógico y puntual en un deporte individual y el otro del que sigue siendo la gran estrella del baloncesto en el mundo.

Rafael Nadal y Lebron James. Uno con un récord de 100 juegos ganados y 2 perdidos en el Abierto de París. El otro llegando a 8 de las últimas 9 finales del mejor baloncesto del mundo. Uno, ganando 292 sets y perdiendo solo 27 desde el 2005 en la capital francesa. El otro, con 4 trofeos de “Jugador Mas Valioso” en Las Finales de la NBA con tres equipos distintos.

El mallorquín, que de los 20 Torneos grandes que ha ganado 4 de ellos lo ha hecho sin perder ningún set.   El chico de Akron, como el mismo se autodenomina, que promedió en las finales casi un triple doble, con 29.8 puntos, 11 rebotes y 8.5 asistencias. Una auténtica salvajada.

Y a ninguno de los dos pareció pasarle factura lo atípica de la temporada por la pandemia. En París los expertos decían que por la época del año el frío iba a ser un factor y de la nada mientras la mayoría de los jugadores usaban mangas largas, Rafa iba con sus mangas cortas paseándose por la cancha principal como si fuera el patio de su casa. Que bueno, siendo justos, después de su decimotercer título ahí, bien lo podría ser.

Por otro lado, cuando la NBA paro debido al COVID, Lebron decidió montar un gimnasio en su casa cual si para todo un equipo se tratara.  Subió videos todos los días con una rutina de ejercicios y una dieta que dicen que le costó por todo el tiempo alrededor de medio millón de dólares. Llego la postemporada y volaba.

Lo más curioso es que todo esto está sucediendo mientras uno tiene 34 y el otro está por llegar a los 36 años. Dos superestrellas competitivos que por un espacio de 10 horas en un mismo día casi coincidían para agrandar sus leyendas.

Jose Javier Padron / jxavi_07@hotmail.com