Lo que hace un buen libro

Por : Mariana Carles

Hace poco comencé a leerme El Nombre del Viento, de Patrick Rothfuss, un libro, que, como muchos otros, ha logrado transportarme a otra dimensión.

Este, particularmente me ha llevado al llanto, a la risa, al entusiasmo y a la adicción de estar atrapada en una historia que quisiera cambiar para mejorar el curso de vida de su protagonista.

El pobre ha sufrido tantas pérdidas, y la vida le sonríe tan poco en las primeras trescientas páginas que no puedo dejar de pensar en él y en cómo anhelo abrazarlo y ofrecerle un plato de comida caliente.

Todo este entusiasmo y el no poder soltar la historia me hizo entender que los libros tienen efectos inimaginables en nosotros. El aumento de nuestra actividad neuronal aumenta, bien sea por la terminología, por el encuentro de una nueva voz narrativa, o por la resistencia temporal a las nuevas ideas.

También puede ser que empecemos a experimentar alucinaciones auditivas y hasta visiones fantásticas Es como una voz persistente en nuestra cabeza. Incluso, somos transportados a un tiempo y lugar diferente.

Aquí es cuando nos da por escribir sobre él, subrayando o señalando partes con post-its. Luego, cuando ya adquirimos una profunda conexión psicológica con los personajes y eventos que van sucediendo en el libro, los efectos aumentan, desde una risa incontrolable a un profundo dolor.

El nivel de adicción al libro crece y nos puede hacer distraídos e incluso irritables porque no vemos la hora de volver a la historia entre tantas responsabilidades durante el día. La necesidad de leer es tan grande que hasta se nos olvida comer, bañarnos y hasta dormir. Y una vez que el libro ha llegado a su fin, se puede sentir una intensa melancolía. De hecho, muchos de nosotros volvemos a ellos para tratar de recuperar los sentimientos de la primera pasada, y otros nos obligamos a tomar un período de recuperación para comenzar uno nuevo.

Estoy convencida de que los libros son la cura al paso del tiempo, alargan nuestra esperanza de vida, nos hacen más inteligentes y nos proporcionan una amplitud de reconocer en lo ‘normal’ algo “espléndido”. Por eso te pregunto:  ya decidiste ¿cuál libro leerás ahora?

Mariana Carles / carlesmariana@gmail.com